mayo 13, 2006

El último tiempo estuve compitiendo y compitiendo. Ya tomé parte de 5 competencias de las cuales aprendí muchísimo. Hubieron dos oportunidades claras en las cuales podría haber tomado una victoria, pero lamentablemente mi inexperiencia no lo permitió. Tengo que aprender de cada una de esas experiencias.

5 de Mayo del 2006

Debo decir que en la quínta competencia, una de 130kmts, tuve una caída totalmente inesperada. Estaba manejando al borde del camino e inesperadamente noté que había un letrero plantado en el camino. De ese modo, al tratar de esquivarlo choqué con la rueda de otro ciclista y me caí a 40 km/h. No fué muy agradable. Estando en el suelo dije que se había acabado todo, pero al ver que aún quedaba un grupo detras mío, decidí retomar la carrera. Milagrosamente no había sucedido nada con la bicicleta (gracias a Dios!) excepto que los bidones se desprendieron. De ese modo, sin agua y con heridas abiertas en todo mi costado derecho, decidí completar el tramo que quedaba: unos 80kmts.

12 de Mayo del 2006

Una semana más tarde, estoy sanando de mis heridas. Esta semana fué bastante rara para mí y pesada a la vez. Más que todo porque tuve que pensar muchísimo con respecto a mi carrera como ciclista. No siempre es fácil tomar mi bicicleta e ir a entrenar. Últimamente tengo que trabajar más de lo esperado y siempre hay todo tipo de cosas las cuales no siempre permiten que entrene a todo dar. Por otra parte, debo reconocer que mi motivación por el ciclismo disminuyó este tiempo debido a la caída. Hoy tenía una competencia pero no me fué muy bien. Se debió al hecho de que no entrené lo suficiente. A partir de la semana que viene me voy a poner las pilas para lograr mis metas. No va a ser fácil, pero quiero intentrarlo por lo menos hasta el fín de esta temporada. Me dí cuenta que con un par de competencias no puedes definir tu profesión. El comienzo es sumamente difícil ya que no estoy acostumbrado a competir, pero de todas formas espero en Dios para que me guíe paso a paso, y así poco a poco pueda seguir creciendo para alcanzar mis tan anhelados sueños. No se hasta donde voy a llegar, pero todo está en manos de Dios.

Los voy a estar manteniendo al tanto de ello. Por lo demás, les deseo muchas bendiciones y Dios los guarde en todo lo que hagan!

Abrazos,
David.